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Dictadura feminista: Hombres criminalizados

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Índice.

1. Introducción.
2. Manipulación del lenguaje.
3. Criminalización mediática: Violencia doméstica sobrevalorada.
4. Hipocresía: Doble rasero de medir.
5. Uniformidad mediática y población borrega.
6. Motivos.
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Introducción.

Hay dos maneras principales de criminalizar a los hombres: con la propaganda tergiversadora y sobrevalorada de la violencia de género y con su consecuencia, la ley de violencia de género.


Manipulación del lenguaje.

La expresión “violencia de género” es un calco semántico. Como explicó León Riente:

“En español es una palabra referida a una categoría gramatical, inaplicable a personas. Tiene también otros significados que no vienen al caso, como mercancía, tela o taxón.

Por lo tanto, es incorrecto utilizarla para referirse a algunos de los significados de la palabra “sexo”, como hacen feministas y progres partidarios de la ideología de género.

Es un calco semántico del inglés “gender”, que en este idioma sí incluye algunos de los significados de la palabra española “sexo”. El feminismo moderno es una ideología originada en el ámbito cultural anglosajón y las feministas españolas, encima de serlo, que ya es bastante, con la utilización incorrecta de género no hacen sino gala de un fuerte colonialismo cultural”

Además, esta expresión tiene la intención de hacer creer que existe un tipo de violencia específica de odio de los hombres contra las mujeres, lo cual es una absoluta farsa, pues el único propósito de los hombres hacia las mujeres no es pegarlas o matarlas, evidentemente, sino el sexo.

Yo no he conocido ni un sólo caso de mujeres maltratadas, y sí muchos de parejas que se llevan muy bien, con hijos y con muchos problemas que a los periodistas no les interesan, pues estos sólo obedecen las consignas de la propaganda y no tratar los problemas reales de la gente normal.


Criminalización mediática: Violencia doméstica sobrevalorada.

En el año 2005 se produjeron en España 387.355 defunciones, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esto es, 1.061 muertos cada día de media.

Nadie se preocupa por esa enorme cantidad de muertos, porque es inevitable y perfectamente normal, igual que es normal que nazca mucha gente continuamente. Sería inútil y por lo tanto, ridículo, quejarse de que más de mil personas mueren cada día. Es imposible de evitar.

Las causas de esa mortalidad siguen la distribución normal de probabilidad, según la cual la inmensa mayoría de la gente muere de unas pocas causas, y luego el resto de fallecimientos son por muchísimas causas menos importantes que todas juntas completan la lista. La principal causa de muerte en el año 2005 fueron las enfermedades cardiovasculares, con el 33 % de muerte. Los cánceres, enfermedad de Alzheimer e insuficiencias renales fueron otras causas principales de mortalidad.

Así, según la distribución normal de probabilidad, las causas de muerte distintas del cáncer y de los infartos son más numerosas cuanto menos muertos producen. Por lo tanto, causas de mortalidad auténticamente raras, como ahogados en una piscina o en la playa en verano, al caerle un rayo en el campo, o niños muertos en coches de calor porque sus madres se olvidaron de ellos, etc., hay muchas y variadas, pero muy poco importantes, con muy pocos muertos anuales. Pero las hay, porque en un país en el que vive mucha gente, estas cosas pasan y es normal que pasen.

Pues bien, una de estas causas que producen poquísimos muertos, es la llamada “violencia doméstica, de género o machista”, que en el año 2005 creo recordar fueron unas 60 mujeres muertas que sobre el total de 387.355 muertos, es un 0’015 % de mortalidad, o sea, 1’5 casos por cada 10.000 muertes anuales. Esta es una cantidad insignificante y ridícula, tan insignificante como la cantidad de muertos que producen otras causas de muerte rarísimas, de las que nadie habla y que a nadie importa, porque no se lo merecen, porque son causas de mortalidad pequeñísimas, y sin embargo, con la “violencia doméstica”, esta insignificante cantidad la usan los medios de comunicación (de ahora en adelante, medios de manipulación, que es lo que son), para organizar escándalos mediáticos desde hace muchísimos años, para alarmar a la población y hacer creer que es un problema gravísimo sin serlo.

El problema de la violencia doméstica NO EXISTE. Es una tormenta en un vaso de agua. Es una montaña de un grano de arena. Es todo propaganda, escándalo mediático malintencionado para criminalizar a los hombres y victimizar a las mujeres, para implantar sucesivas medidas de represión y censura. Es terrorismo periodístico diario y premeditado contra los hombres. Un montaje mediático calculado para alarmar a los tontos que se dejen alarmar, para beneficio del grupo sectario de las feministas.

No digo que esté bien que maten a 60 mujeres al año, sino que la cuestión está super-requete-sobrevalorada en comparación con otras causas de muertes muchísimo más importantes, y no digamos ya igual de importantes.

Hace años, antes de que empezaran con esta vergonzante campaña mediática, se le daba a este problema la poca importancia que tiene, y se aplicaba el Código Penal, sin necesidad de inventarse ninguna ley discriminatoria antihombres. Y se hacía justicia, no como ahora.

Además, la cuestión en España (me niego a llamar a esto un problema) es menos importante que en otros países, no ya musulmanes (que es evidente) sino europeos.

Si de verdad les preocuparan los muertos, podrían poner su atención en los suicidios, que ya es triste que haya gente que se suicide. Hubo más suicidios en 2005 que muertos por accidentes de tráfico. Ni más ni menos que 824 mujeres se suicidaron, cosa que no les importó a las feministas ni a los medios de manipulación, como menos aún les importaron los 2.557 hombres que se suicidaron ese año, el triple que mujeres. Compárense las cifras con las de mujeres muertas por la “violencia doméstica”.

Ejemplos en los que a ninguna feminista le importó que las madres de estos deportistas sufrieran cuando se suicidaron sus hijos, porque su auténtico objetivo no es preocuparse por las mujeres, sino su odio antihombres:

“Es muy desesperante para un profesional de este campo, como yo mismo, ver que se hace tan poco para prevenir el suicidio” (Thomas Joiner, psicólogo)

La criminalización y discriminación contra los hombres producen más muertos que mujeres muertas en la falsamente llamada “violencia machista”, pero eso les da igual: 80 % de los 638 hombres suicidados en proceso de divorcio.

Y en cuanto a los malos tratos, lo mismo: Hay infinidad de problemas en la sociedad, desde enfermedades de todo tipo hasta abusos en el trabajo, la universidad, delincuencia, etc., que causan muchísimo sufrimiento a muchísima más gente y no se organizan campañas mediáticas diarias sobre dichos problemas. Sólo se hace con la farsa de la violencia doméstica.


Hipocresía, dobe rasero de medir.

En realidad, al régimen le importa un pimiento las mujeres muertas. Si les importara, incidiría en solucionar o atenuar los motivos reales e importantes de mortalidad, y no estas minucias. Toda esta propaganda tiene por objetivo en realidad criminalizar a los hombres.

La propaganda mediática es muy burda y fácil de descubrir. Si la gente usara la cabeza para algo más que para criar caspa, no engañarían a nadie:

Pero esto no les impide a estos sinvergüenzas intentar criminalizar al hombre español acusándole de padecer la “herencia musulmana hispánica”, mientras al mismo tiempo defienden la entrada del islam en la península ibérica, Europa y Occidente en general, en descarado ejercicio de hipocresía.

Esto demuestra que la motivación real de la proganda sobre la violencia de género es el racismo antiblanco proyectado en el hombre blanco, en este caso español. Si fuera la defensa de las mujeres, saldría a la luz el crimen inmigrante.


Uniformidad mediática y población borrega.

La propaganda mediática de criminalización de los hombres es la misma y es uniforme en todos los medios de manipulación, pues todos transmiten el mismo mensaje victimista a la vez. No es el único asunto en el que todos dicen lo mismo, pero sí uno de los asuntos en los que quedan con el culo al aire de una manera más evidente.

Demuestra bien claramente que no hay dictadura como la del dinero, cuando se trata de que todos los arrastrados periodistas obedezcan la consigna marcada por sus amos.

Esta uniformidad mediática es necesaria para que la población interiorice y asimile como verdades las consignas de la propaganda. Es necesario que todos los pastores den el mismo mensaje para que las ovejas vayan por el camino marcado, pues si alguno diera una orden distinta, cundiría la confusión entre el rebaño.

No es este el único asunto, desde luego, en el que la población, la gente, demuestra lo absolutamente borrega y despreciable que es, repitiendo como loros los falsos tópicos que los medios de manipulación repiten machaconamente una y otra vez sin cesar, pero al ser un asunto tan fácil de criticar, en el que de una manera tan evidente se ve que los medios mienten y manipulan, que tanta gente durante tantos años haya repetido las falsedades de la televisión, demuestra más que con otros asuntos la absoluta inferioridad mental, de inteligencia y de falta de personalidad de la gran mayoría de la población borrega.

Llama la atención el aguante que tienen estos seres despreciables. Yo, al primer signo de feminismo hace años ya estaba rebelándome, mientras que la chusma borrega ha necesitado años y años para empezar tímidamente a quejarse, tal es su falta total de personalidad y valía. Puagggg. Se merecen todo lo malo que les pase.

Y otra cosa que llama la atención es la facilidad de las mujeres para aceptar el discurso victimista feminista, en vez de encarar la realidad como es y ponerse en el lado de la justicia: Están siendo utilizadas como estrategia de control social.

Es ridículo también comprobar cómo los hombres progres apoyan el feminismo, a pesar de ser perjudicial y contraproducente para sí mismos. Es otra prueba de que el progresismo es una ideología de tipo religioso, seguida por sus seguidores igual que si se tratara de una religión, y la religión no necesita de la realidad para ser aceptada, pues sólo necesita creer en ella.


Motivos.

Veamos los motivos de esta continua criminalización:

Los medios de manipulación le dicen a la gente lo que tiene que pensar, qué es lo que está bien y qué es lo que está mal. Los políticos, si quieren ser votados, tienen que responder a la “demanda social” que artificialmente han creado los medios de manipulación, aunque hay muchos políticos que son más indeseables todavía, que de propia voluntad  y no sólo para recaudar votos, ejecutan una despiadada política feminista, yendo casi por delante de los medios de manipulación, como Zapatero.

Así ha surgio la monstruosa Ley de Violencia de Género, que viola el principio de presunción de inocencia o el de igualdad ante la ley, que ante el mismo delito se muestra mucho más duro con los hombres que con las mujeres, que tiene en cuenta denuncias sin probar contra los hombres, etc. Una auténtica golfería, un crimen de Estado de carácter puramente antinatural.

Esto da impunidad a las mujeres y ya se han dado muchos casos de falsas acusaciones. Hasta ese punto de degeneración se ha llegado, ante la pasividad de una población despreciable y paralizada.

Con la excusa de controlar la violencia doméstica, se empiezan a poner en marcha proyectos anunciados desde hace tiempo por diversa gente, como el control gubernamental de los individuos por medio de chips individualizados o correas, como a los perros.

Otra cosa que se pone de manifiesto es que el PP en las regiones en donde gobierna, (como en Madrid), hace lo mismo, leyes y propaganda, que lo que hace el PSOE en el gobierno de España, demostrándose así una vez más que ambos partidos sirven al mismo amo.


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