Siempre he querido que los JJ.OO., en caso de realizarse, se hicieran en Madrid ANTES que en la ciudad del régimen, Barcelona, por justicia, pero no pudo ser, y es que vivir bajo una dictadura catalanista tiene estos problemas. Más vale tarde que nunca.
El pasado domingo 27-09-2009 se produjo una concentración de gente en Madrid con la excusa de apoyar la candidatura de Madrid para los Juegos Olímpicos de 2016, a falta de 5 días para que el COI decida qué ciudad va a ser la elegida. El caso es que Madrid es candidata, y que sea elegida no depende en absoluto de que la gente se manifieste, sino de cuánto les hayan untado a los golfos que tienen que tomar la decisión, así que el motivo de la manifestación es, como digo, una excusa y el motivo real para acudir a la manifestación es hacer lo que más les gusta hacer a los borregos: Estar juntos amontonados, haciendo bulto todos juntitos. No pueden ni andar apenas del apelotonamiento producido, pero eso es lo de menos. Lo importante es hacer masa, sentirse que son muchos. Ah, el espíritu gregario… qué puto asco me da.
Esta es una prueba clara de que la inmensa mayoría de animales humanos son gilipollas, y el estar todos apelotonados no es sino el síntoma visible y grotesco del carácter borreguil de los no-individuos que lo componen. Considerados de manera individual, no tienen una idea propia ni por equivocación, y ni una pizca de personalidad que los distinga, como se comprueba luego cuando hablan, que repiten las ideas de la televisión, y lo hacen incluso con el mismo lenguaje prefabricado y artificial. Son mentes clónicas.
Difícilmente un artesano podría lograr tal cantidad de objetos iguales, porque ha de poner su esfuerzo en la fabricación y puede fallar, apareciendo productos defectuosos, mientras que en el rebaño humano son los no-individuos los que se esfuerzan para no distinguirse y no separarse del rebaño. Sólo las máquinas de una industria pueden producir en serie objetos tan iguales como los no-individuos.
Por eso, aunque al principio me había irritado comprobar una vez más que el motivo que les estimula a manifestarse no es nada que valga la pena, sino una gilipollez y por lo tanto, una manifestación que podrían haberse ahorrado, luego enseguida me he dado cuenta de que es normal que los borregos vayan tras su pastor obedientemente, pues esa es la esencia de ser borrego, y el pastor no va a organizar manifestaciones contra sí mismo, que serían las manifestaciones que merecen realizarse, sino que sólo va a organizar manifestaciones de asuntos inocuos que no le perjudiquen y de paso, que hagan que el “ciudadano” se sienta “comprometido” en alguna cosa, aunque sea una idiotez.
La prueba de esto es que en la foto se ve que los individuos que llevan alguna cartulina de un mismo color se han apelotonado juntos para que desde el aire se vean tres masas de gente cada una de ellas de distinto color uniforme, en clara demostración por sus participantes de voluntaria pérdida de individualidad. Al ver la foto, me empezaron a entrar unas grandes ganas de haber estado en un avión encima para echarles una meadita desde lo alto.