(El autor de este texto es el administrador del grupo de vídeos de Youtube “Aficionados del Real Madrid”. El texto es una reflexión sobre el arbitraje de Turienzo Álvarez en el partido Racing de Santander-Real Madrid del pasado sábado).
Lo de Turienzo no es un caso aislado. Arbitrajes como el suyo son habitualmente frecuentes que los suframos… nosotros, los madridistas, el Real Madrid. Yo jamás discutiré que los árbitros son más buenos o más malos, lo realmente discutible es porqué son más buenos con unos y más malos con otros.
El sentir general es que el Barça de Laporta lleva tres años sacando suculentos réditos al apoyo que dio su máximo dirigente a Angel Mª. Villar. Este señor para muchos es un incompetente en un cargo que le queda grande, pero la única realidad es que Angel Mª Villar ha sabido con el tiempo ocupar puestos en cargos de vital importancia. Cargos que controlan los principales organismos del arbitraje mundial. Como presidente de la RFEF controla el arbitraje español. Es el máximo mandatario de los árbitros de la FIFA. Y recientemente ha sido nombrado por Platini como máximo dirigente del arbitraje europeo. Fijaos, su poder en el estamento arbitral es total. Cualquier árbitro del mundo sabe que para ser alguien en el mundo del arbitraje deberá tener contento a Angel Mª. Villar.
El arbitraje en España, en Europa y en el mundo sigue anclado en el pasado, en normas que aunque las hacen de vez en cuando un lavado de cara… siguen de espaldas a las tecnologías actuales. Todos vemos cómo la mayoría de deportes van aprovechando los avances tecnológicos para mejorar el espectáculo y reducir en todo lo posible la polémica. Ver un partido de la NFL es apreciar cómo la tecnología actual es utilizada en beneficio del espectáculo…. el deporte. La polémica no es deporte, es comidilla de patios y alimentos de viejas. Argumentar en los tiempos que corren que el fallo arbitral es parte del espectáculo del fútbol sería similar a decir que hay criminales en la calle porque no hay cárceles para encerrarlos. Los medios siempre hay que tenerlos y ponerlos para evitar los males. Si no se hace así…. es porque no se tiene intención de evitarlos.
Y pongo otro ejemplo de deporte que ha sabido sacar partido a las nuevas tecnologías, el tenis. Para el recuerdo han quedado las protestas de Mc Enroe o de Jimmy Connors cuando criticaban al juez la decisión sobre una bola dudosa. Eso pasó a la historia, como pasó el Seat 600 y los carros tirados por mulas… por lo menos en España. Ahora un vídeo y un programa informático revisa las bolas polémicas. ¿Que un jugador duda sobre una bola?… el juez le dice: “Mira majete”… ve el vídeo el jugador, el contrario, los 4.000 espectadores que ven el partido en la pista y el millón y medio que esté detrás de la pantalla. Y todos se quedan contentos… y continúa el espectáculo. Sin embargo el fútbol es distinto, seguimos tirando de él con mulas… y en muchos casos con burros. ¿Por qué tanto obcecamiento en seguir de espaldas a las grandes opciones que aporta la tecnología?. Evidente, y yo lo creo así, que el único motivo que hay es que siguiendo así se controlan las competiciones.
Y a los perjudicados qué recurso les queda….NADA. Ni el recurso del pataleo, y quien no lo crea que vea y oiga lo sucedido en estos días.
El Real Madrid perdió contra el Racing por un mal árbitro, pero hoy la víctima es el árbitro. Por unas supuestas amenazas… que nadie ha oído, ahora pasa a la opinión pública como inocente. Como si dice que le han llamado 200 ultras amenazándole… lo único que está demostrado es que el sábado nos perjudicó gravemente. Lo otro tendrá que demostrarlo para ser considerado víctima. Pero ya han buscado un culpable. Mijatovic.
Los verdugos causan la víctima y encima ante las críticas quieren ser los inocentes. Y en este caso las víctimas, es decir, El Real Madrid, su director directivo y sus aficionados, quedamos ahora como verdugos.
No me diréis que no tiene ironía la situación. Esto demuestra que en el fútbol los clubes, sus dirigentes y aficionados (algunos clubes, algunos dirigentes y algunas aficiones) están indefensos ante el poder establecido, el poder que juzga los partidos con criterios desiguales para unos y otros.
Lejos de oírse sanciones para el que comete los errores, ahora se habla de sancionar al que se queja por recibirlos. Esto es equiparable a ser robado en la calle, ir a denunciarlo a comisaría y recibir por ello una multa. ¡INTOLERABE Y BOCHORNOSO!.
Y todo esto porque unos señores en el siglo XXI se empeñan en que el fútbol siga tirado por mulas… y por burros. Y el resto obligados a oír, ver… y callar para que no te apliquen la cuenta… claro está que si no llevas una camiseta blaugrana tendrás que pagar, cerrar el campo, o tragarte la rabia.
Resulta también grotesco ver a Rijkaard dando consejos de moderación a Mijatovic. Rijkaard, un entrenador que saltó como un forofo al campo protestando a Iturralde y Rafa Guerrero tras la expulsión de Motta en el Barça-Zaragoza. Y que repitió tras la eliminación con el Chelsea. ¿Cómo puede un entrenador que aleja a sus jugadores para luego ser el que se comporta como un exaltado hooligan pedir moderación a Mijatovic?, y como trasfondo de sus palabras una sanción. Todavía no estoy enterado si Rijkaard fue sancionado por esas dos acciones.
Muchos recordamos la severa sanción que recibió el Madrid y varios de sus jugadores por protestas similares, tras una eliminación de Copa de Europa frente al PSV. Sucedió allá por los años 80. Además de una fuerte multa varios jugadores, entre ellos Míchel, fueron sancionados con varios partidos de suspensión. Y las protestas no fueron superiores a las de Rijkard y sus jugadores en las dos ocasiones.
La doble moral, la doble vara de impartir justicia. Y quien lo niegue… MIENTE.


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