Museo de fraudes con fotos falsas

28 Octubre 2009

La noticia de que la foto del miliciano de la Guerra Civil es falsa me recordó que hace años en televisión apareció otra noticia de otra foto famosa falsa (la de un marine besando a la novia; ver al final).

Buscándola, he encontrado un museo de fraudes (en inglés): Museum of Hoaxes.

Esa web también tiene un foro, pero lo que más me ha gustado es la galería de fotos falsas y manipuladas, (The Hoax Photo Archive), muy recomendable de visitar. Tiene ahora mismo un total de 123 fotos repartidas en 9 páginas. Pulsando en cada foto, se obtiene más información de ella.

No están todas las que son, (ni son falsas todas las que están), pero tienen una buena colección. Me han llamado la atención algunas cosas:

  • Hay algunas fotos que no se ha podido probar que sean falsas, pero se sospecha, como la del “Big Foot”, y algunas que se toman por falsas y son verdaderas.
  • Portadas de revistas falsas, como la cabeza de Oprah Winfrey en el cuerpo de Ann-Margret, o partes del cuerpo manipuladas (las piernas de Kate Winslet, los dientes de Madonna).
  • Fotos falsas o manipuladas por los militares.

He copiado las fotos que me parecen más famosas:

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Palabras a incluir en el DRAE

21 Octubre 2009

En el anterior artículo comentaba palabras vergonzantes incluídas en el diccionario de la Real Academia Española (DRAE). Ahora voy a comentar algunas palabras que no están y deberían estar con todo merecimiento. Alguna palabra, como “sociopolítica” la van a incluir en la próxima edición del diccionario, pero faltan todavía algunas importantes. Por orden alfabético:

Cani.

Los arduos esfuerzos democráticos por destruir el sistema educativo desde hace décadas han dado sus frutos, y la RAE debería incluir esta palabra que describe a un individuo resultado de la democratización educativa. Una especie de payo agitanado.

Oenegeta / Oenejeta.

De ONG + jeta = personaje muy abundante hoy en día que trata de vivir a costa de papá Estado sin trabajar cobrando subvenciones divulgando la ideología del régimen, en un comportamiento simbiótico en el que el régimen externaliza parte del mecanismo de propaganda en organizaciones de apariencia privada pero en realidad públicas pues viven del dinero público (las ONG), y a cambio la gentuza que dirige estas organizaciones divulga la propaganda que les han encargado. Ejemplo: Esteban Ibarra.

La palabra fue inventada originalmente por un temido troll de Internet, y se ha ido popularizando. ;)

Pagafantas.

El hombre que cree, ilusamente, que arrastrándose tras una mujer va a conseguir a cambio algún favor sexual, y lo único que consigue es que ella se aproveche de él, teniéndole como chófer particular, chico de los recados, etc.

Palabrostia.

Existe “palabro”, que significa “palabra mal dicha o estrambótica”, muy adecuada para referirse a las burradas a las que me refería en el artículo anterior. Pero no es suficiente. “Palabrostia” tiene más fuerza expresiva. Así, “fútbol”, “bluyín” y “güisqui” serían palabros resultantes de escribir en español ciertas palabras según se pronuncian en inglés, mientras que “cederrón” o “almóndiga” serían palabrostias con todas las de la ley.

Raulista / antiraulista.

Discusiones en torno a futbolistas hay muchas, pero ninguna ha alcanzado la duración e intensidad como la que hay en torno al futbolista del Real Madrid Raúl, por lo que los académicos de la RAE deberían incluir esas dos palabras. Tanto que presumen de adaptarse a la sociedad y a su lenguaje, aquí tienen una ocasión excelente de demostrarlo, y no con aberraciones como “cederrón” o “almóndiga”.

Así, millones de personas usarían el vocabulario adecuadamente en la Guerra Civil Madridista (GCM).

Siemprealcista / siemprebajista.

Actualmente se puede decir que alguien “está siempre alcista”, pero quedaría mejor si ambas palabras se unieran, como en los siguientes ejemplos de uso real y actual:

“La mentalidad hispana con la vivienda es siemprealcista”.
“Los analistas bursátiles son siemprealcistas”.

Si se incluye “siemprealcista”, habría que incluir la palabra simétrica “siemprebajista”, aunque en la práctica no existen casi siemprebajistas, pues el animal humano es muy bruto y estrecho de miras, con una mentalidad orientada en la dirección alcista en todo. Pero algún caso excepcional hay que requiere el uso de esta palabra:

“Antonio Sáenz del Castillo es un analista bursátil siemprebajista”.

Artículo relacionado: Palabras vergonzantes en el DRAE.

Etiquetas: palabra, RAE.


Palabras vergonzantes en el DRAE

18 Octubre 2009

Se me ocurren tres clases de barbaridades que aparecen en el diccionario de la Real Academia Española (DRAE):

  • Extranjerismos innecesarios
  • Ordinarieces
  • Gilipolleces propias de los académicos.

La justificación general siempre para incluir una nueva palabra, o mejor dicho, palabro, en el diccionario, es que es de uso común en la población. Esta justificación es aceptable cuando se trata de palabras nuevas incorporadas que vienen del inglés, surgidas por ejemplo por la evolución técnica.

Pero lo que me resulta molesto son los extranjerismos innecesarios que se ponen de moda, y que son inncesarios porque ya hay palabras que dicen lo mismo en español. Pero ¿quién los pone de moda? Pues los paletos de los periodistas, con su jerga artificial y pedante, y luego a la gente se le contagia, por medio del borreguismo lingüístico. El mismo mecanismo de imitación que hace posible que los niños pequeños aprendan a hablar (“borreguismo positivo”) sigue funcionando de mayores adquiriendo vicios y vulgaridades (“borreguismo negativo”).

Es verdad que buena parte del vocabulario actual son palabras deformadas respecto de su origen latino o griego, pero eso no quiere decir que haya que aceptar que se sigan deformando más y más, sino todo lo contrario, pues el vocabulario tiene reglas de formación de palabras (como el significado de prefijos y sufijos y otras cosas) que le dan estructura al idioma, le dan “belleza”, y facilitan su aprendizaje por niños y extranjeros, por lo que no está bien violar esas reglas.

Lo que hay que hacer es educar a la gente, no aceptar cualquier barbaridad como válida. Hay otras palabras mucho más legítimas y usadas que no están en el diccionario, y no las incluyen, y luego meten en cambio guarrerías como las siguientes que voy a citar sin que se les caiga la cara de vergüenza (porque si no, no las meterían):

1. Extranjerismos innecesarios.

Hay muchas palabras de origen extranjero que se usan en español innecesariamente, así que sólo mencionaré un ejemplo claro:

Fútbol: Estamos acostumbrados desde hace décadas a esta palabra, pero en realidad es la españolización del inglés “football”, que es un anglicismo innecesario, existiendo en español la palabra “balompié”. Sólo un club de primera división usa esta palabra en su nombre: Real Betis Balompié. ¡Viva el Betis!.

2. Ordinarieces.

Los canis están de enhorabuena: La RAE se ha plegado a su lenguaje incluyendo la siguiente barbaridad:

Almóndiga: Significa “albóndiga”. Cuando me enteré me quedé medio bizco durante un rato. Y no me creo que esa ordinariez sea tan popular como para aceptarla. Es que no conozco a nadie que diga “almóndiga”. :o

3. Gilipolleces de académicos.

Si no teníamos bastante con los periodistas (y los políticos) contagiándoles a la población sus pedanterías, aparecen los mismos académicos de la RAE queriendo hacer lo mismo, poniendo su granito de arena con deseos de protagonismo, inventándose palabros vergonzantes. Los bomberos trabajando de pirómanos, en vez de apagar el fuego. Una palabra vergonzante que la RAE ha admitido en su diccionario, demostrando así que los académicos de la lengua se han vuelto gilipollas, es:

Cederrón: Es la pronunciación de las siglas “CD-ROM”. :o Si con “almóndiga” me quedé medio bizco, al conocer esta gilipollez me quedé bizco y sordo de un oído durante un rato. Además la palabrita que se han inventado termina en ene, y no en eme, como debería ser, transcribiendo en letras el acrónimo. Espero que no sigan por este camino, porque entonces me voy a encontrar en el diccionario gilipolleces como las siguientes, y va a ser demasiado deprimente:

Adeeseele (ADSL)
Cedé (CD)
Deuvedé (DVD)
Emepetrés (MP3)
Iesebeene (ISBN)
Jotapegé (JPG)
Emepegé (MPG)
Oenegé (ONG)
Pecé (PC)
Pedeá (PDA)
Tedeté (TDT)
Uesebé (USB)

Artículo relacionado: Palabras a incluir en el DRAE.

Etiquetas: palabra, RAE.


Represión: Odio

10 Octubre 2009

La dictadura democrática queda al descubierto en lo que es, una tiranía, cuando aplica la censura y la represión, como el caso reciente de condenar a varios años de cárcel a nacionalsocialistas por el delito de pensar, escribir y vender libros. Es una tiranía peor que otras, pues tiene lo que no tienen las otras, una extraordinaria carga de hipocresía, presentándose a sí misma con unos atributos falsos que no tiene: libertad, tolerancia, etc., presumiendo de lo que no es. La Constitución es, una vez más, un papel que no se cumple vacío de contenido real a la hora de la verdad.

Una de las excusas para ejecutar la represión es la idea de “odio”. Llama la atención que el régimen pretenda decirnos a quién debemos odiar y a quién amar.

Por supuesto, esa es una excusa para encubrir la realidad: Acusan de odio porque no pueden acusar de mentir y de calumniar. Si pudieran, lo harían, y entonces ya tendrían la legitimidad moral de perseguir a los mentirosos y calumniadores que quieren engañar a la gente para organizar una sublevación contra el gobierno. A lo mejor, incluso, les bastaría con demostrar que mienten y que calumnian para, ridiculizándolos, hacer que pierdan toda credibilidad y apoyo popular.

Pero no pueden. Resulta que aquéllos a los que acusan de “generar odio” dicen la verdad. Una jodida verdad tras otra. Una espantosa verdad tras otra. Así que la acusación contra ellos no puede ser sino una farsa, una farsa más, la de “generar odio” que se suma a todo el rascacielos de mentiras construído desde la 2ª Guerra Mundial (y antes aún).

Porque, si alguien por decir la verdad genera odio y ánimo subversivo contra alguien, es porque ese alguien ha cometido muchos crímenes y maldades, porque si hubiera hecho lo contrario, cometer bondades, decir la verdad de él no generaría odio sino lo contrario.

Así, las acusaciones por generar odio lo único que demuestran es el desesperado intento de acallar la verdad para mantener a la población ignorante de la verdad, ignorante de las farsas, de las mentiras, de los crímenes y de las calumnias que la propaganda mantiene desde hace mucho tiempo, y que se volverían en su contra de derrumbarse. Tienen miedo, pues igual que tienen poder, no tienen la verdad ni la razón de su lado.

En realidad, la gente no quiere saber la verdad. Las dos principales cualidades que forman la pasiva maldad del borrego son la hipocresía y el autoengaño. Pero considerando que el acceso a Internet por la población, medio todavía no controlado por el régimen, va a más, saben que un % mayor de gente irá descubriendo la verdad, incluso sin querer descubrirla. Y cuanta más gente sepa la verdad y se oponga al régimen, peor. De ahí las medidas represivas.

Medidas represivas que procuran que sean lo menos llamativas posible, pues de serlo mucho, quedarían en evidencia y se volverían en su contra. Por eso tanta palabrería farsante, el doble lenguaje, la neolengua orwelliana, las acusaciones moralistas (“odio”), para que la represión quede lo más enmascarada y disfrazada posible por una pseudomoralina confusa engañabobos. Y por eso este artículo para desenmascarar esta pseudomoralina engañabobos. Leer el resto de esta entrada »